Seguro, estos falleros queman el dinero que haga falta (entiéndase petardos y monumentos), pero luego regatean al músico todo lo que pueden y más: que si el IPC ha sido de un 1,4% anual, que si recortamos un acto para abaratar el presupuesto musical, que los músicos este año no tienen derecho a chocolate con churros, bla, bla, bla,...